San Gotardo

Kaspar Winkler fundó su negocio en 1910. Sus primeras invenciones fueron agentes para proteger y limpiar el granito (Conservado, Purigo) y un mortero que impermeabiliza llamado Sika. En 1911 Kaspar Winkler y Compañía entraron en el Registro Comercial. Junto con un químico como su socio, él trató de comercializar sus productos químicos de construcción. Durante los primeros años el trabajo fue muy difícil, sobre todo durante la primera guerra mundial. Las cosas no comenzaron a mejorar sino hasta 1917. Su éxito vino en 1918 cuando los Ferrocarriles Suizos Federales usaron Sika para impermeabilizar los túneles de la sección Gotthard. Esto era necesario para que los trenes eléctricos también pudieran usarlo. Los Ferrocarriles Suizos Nacionales impermeabilizaron 67 túneles con Sika durante los años siguientes.

Después de este éxito Kaspar Winkler y Compañía, quienes elaboran sustancias químicas de construcción, probaron su suerte en el extranjero. Ir más allá de exportaciones ocasionales, sin embargo, era una tarea difícil. Un primer intento de vender licencias por todo el mundo fracasó. Un segundo intento tuvo éxito: en 1921 una subsidiaria, con una pequeña línea de fabricación fue fundada en Alemania del Sur. Pero la capacidad de mando y conexiones eran insuficientes para la cobertura geográfica que se había decidido. Esto fue remediado por el Director para Operaciones Extranjeras, quien fundó subsidiarias en Inglaterra, Italia y Francia entre 1926 y 1928, y obtuvo participación en sus operaciones.

 

A través de acuerdos astutos el director hizo imposible que fuera despedido.

En 1928 el yerno de Winkler, Fritz Schenker, se unió al consejo ejecutivo de la firma. Él aclaró a su suegro que los acuerdos que él había hecho con el Director para Operaciones Extranjeras no eran muy ventajosos. Las partes litigaron durante tres años hasta que en 1932 dictaron sentencia: el Director de Operaciones Extranjeras conservó la propiedad de las filiales alemanas e italianas así como derechos de marca registrada en varios países europeos. El mercado europeo quedo dividido, pero Schenker con gran determinación persiguió la extensión mundial. Hacia 1935 Sika tenía presencia en Europa, Sudamérica y en Asia.